sábado, 12 de enero de 2008

Bread & Butter, más cerca


A pesar de presentar su King Size, esta edición viene más bien flojita en eventos y fiestas. Quizá es porque en España en enero todavía digerimos el roscón de Reyes o porque la moda, como tal, tiene la peculiaridad de pasar de moda y este fenómeno urban empieza a dar los primeros síntomas de abatimiento con la llegada de un new elegance, en clave brit-mod o beat-jazz.

En todo caso, los carteles de la feria ya cuelgan de las farolas de Barcelona y se aproximan las fechas (16 a 18 de enero). ¿Os vais a perder uno de los acontecimientos de moda más importantes de Europa? No es sólo ropa, a pesar de que es puro business, sino que es reflejo de una cultura, la urbana, que consolida su hueco en esta nuestra civilización posmoderna. Por ello, sigue siendo epicentro de creatividad y, como no, de tendencias.

Viene como la King Size porque, esta vez, abarca todo el recinto ferial de Montjuic hasta el Palau Nacional, donde se celebrarán la welcome party, el día de antes, y los desfiles de nuestro Custo y del alemán Philipp Plein. Bread & Butter necesita espacio para los mil expositores de urbanwear que reúne dos veces al año en la capital catalana, además de conciertos, terrazas para una paella o un pan con tomate, actividades al aire libre, presentaciones en el Mies van der Rohe, etc.

Los amantes de las fiestas, tienen música para rato. Los tres días que dura la feria tienen las cuatro noches ocupadas. Reunimos los official events, los que acostumbran a ser los más concurridos y los que no son tan quisquillosos a la hora dejarte entrar sin invitación. Los de la vip card, no sólo ya saben donde ir, sino que deben de acumular en sus outlooks invitaciones de privées para parar un tren.

Para el resto de la humanidad, el martes 15, la welcome party ; el miércoles 16, la revista WAD convoca su ya habitual cita en el club Fellini, además de las de las marcas Ed Hardy en el Shoko, Urbbban en el Carpe Diem... pero si hay una que marcar en la agenda subrayada en fosforito es la de The Broken Hearts Club en el Apolo 2. Se trata de un colectivo que se dedica a montar saraos en Berlín con lo más moderno que encuentra bajo la Puerta de Brandemburgo. A ver qué tal le sale con los modernillos de por aquí.

El jueves 17, las marcas True Love & False Idols, puro hip hop en el Shoko; Motel en el Astin Club; Ed Hardy repite aunque en el Catwalk; UMM en Pachá; y Lamono en Fellini. Y el viernes 18, para los que lleguen tarde o los BBB party addicts, fin de fiesta en el Shoko.

En cuanto a los desfiles, esta temporada vamos algo escasos. Parece ser que a la moda urbana el rollo pasarela más bien le tira atrás. Tanto rigor, tanta seriedad, tanta jerarquía. Ellos son más de monopatín, adoran el freestyle, el do it yourself... Un desfile de tejanos y sudaderas es para morirse de aburrimiento. La moda urbana tiene una estructura de tribus y cada una de ellas se distingue de la otra por su peculiar estilo y su particular régimen de marcas. Cada a una a su rollo. Las marcas apenas renuevan sus colecciones porque tienen un público extremadamente fiel. La relación que mantienen con el público es la misma que una estrella del rock con sus fans. Entonces, ¿un desfile para la prensa? No, thanks. ¿Party to the people? Please!

Fijaos sino en los desfiles previstos. Custo Barcelona desfila porque juega en casa, y no por ello desconvoca su pase neoyorkino. De hecho, ya nos tiene habituados a mostrarnos el trailer de lo que luego veremos en Nueva York. Y Philipp Plein, un diseñador alemán, que hace un clásico de vanguardia, pero que a pesar del sello design, no deja de ser clásico. Ah! Y G-Star, que es de las pocas que consigue sorprender haciendo virguerías con el denim. Pero es otro rollo, un lujo urbano.

2 comentarios:

Dorada dijo...

No pienso perdérmelo.

michael dijo...

acabo descubrir tu blog.
muy interesantes y acertadas opiniones.
te seguiré.
estamos en contacto.