martes, 18 de diciembre de 2007

Pasarelas españolas, en revisión

La desaparición de la Pasarela Gaudí, y la de su sucedáneo, la Passarel·la Barcelona; la marcha de Vicenç Mustarós and co. del proyecto 080 Barcelona Fashion is Everywhere, tras una primera edición precipitada e improvisada; y la falta de plan alternativo sobre el que la Generalitat de Catalunya no dice ni mu... pone a Madrid como única plataforma de moda en España.

A no ser que el gobierno catalán se desmarque uno de estos días con un planazo que nos desencaje la mandíbula, quien gana la partida de aquella discusión, pasada ya, de si Madrid o Barcelona, a estas alturas de la película ya no hay duda de que es Madrid. En la capital, Cibeles goza de una salud excepcional (la pasada edición registró récord de participación con ¡33 diseñadores!) y prepara novedades. Una de ellas es la presencia del diseñador brasileño habitual de la New York Fashion Week, Alexander Herchcovitch, como cabeza de cartel para febrero.

A pesar que todavía está todo por confirmar, parece ser que en Barcelona son pocos los diseñadores catalanes, incluso entre los que se sumaron al proyecto del 080, que confíen en lo que está gestando el departamento de Comercio de la Generalitat catalana desde su recién creada Área de Proyectos de Diseño de Moda, al frente de la cual está una tal Ingrid van Gerben, de la que nadie pone en duda su profesionalidad, pero que es una total desconocida en este corrillo de cuatro.

También se dice que en este nuevo plan de la Generalitat de Catalunya está bastante vinculada la escuela de moda Felicidad Duce, de la que (¡fijaos lo que son las cosas!) su vicedirectora es esposa del secretario del departamento de Comercio, Emili Valdero, principal responsable de la marcha de Mustarós por su incompatibilidad de caracteres (vamos a decirlo en fino). De telenovela.

Tampoco pongo en duda la capacidad de la Feli, pero es que huele a tráfico de influencias. Y además, con reincidencia. Porque en el primer 080 ya saltó la polémica por la relación Generalitat-Felicidad Duce en el desfile de jóvenes emergentes, en el que si participaron 20 estudiantes, 15 procedían de esta escuela. Una cifra que no sería escandalosa, a menos que tuviésemos en cuenta que en esta desfile participaron las siete escuelas que imparten cursos de diseño de moda en Cataluña.

A Vicenç Mustarós, la prensa local le reprochó que su proyecto fuera elegido a dedo por el ejecutivo catalán (se supone porque, con las prisas, era el único que tenía sobre la mesa) y no bajo un concurso público, que era lo pactado. Pero al menos, Mustarós contaba con una holgada andadura por estos mundos fashion de Dios y, como la experiencia es un grado, supo hilar fino y tejer un equipo internacional que Barcelona no volverá a tener ni en sueños.

Madrid gana

Si Madrid quiere ponerse al nivel de París, Milán, Londres o Nueva York ahora tiene la oportunidad perfecta. Los diseñadores catalanes, ex-Gaudí y ex-primer 080, vuelven a llamar a las puertas de Cibeles, que en la pasada edición de febrero ya se las vio y deseó para encajar todas las nuevas incorporaciones (que no sólo vienen de Barcelona). Quizás sería un buen momento para empezar a hacer limpieza entre sus filas... Un debate peliagudo, porque a nadie le gusta quedarse fuera, pero necesario si queremos ponernos a la altura.

Mustarós, además, no tiene porqué quedarse quieto y, ciertamente, sería toda una lástima desaprovechar todos esos contactos estupendos que hizo por París y deshacer ese equipo de caché internacional que había conseguido formar. Quizás su fórmula de moda alternativa podría encajar en Madrid, donde la tentativa de plataforma para jóvenes diseñadores El Ego de la Pasarela Cibeles no acaba de despegar.

Además, Madrid cuenta con otra carta, que es la LatinoAmérica Fashion Week, un invento que se sacó de la manga Ifema para impulsar la participación de marcas latinoamericanas en el Salón Internacional de la Moda de Madrid (SIMM) en su interés por ganar internacionalidad y, en vez de hacerlo mirando hacia Europa, donde las plazas están ya muy cogidas, dirigir sus tentáculos hacia América Latina. Hasta ahora, siempre ha quedado en segundo plano, a pesar que Herchcovitch ya fuese en ella estrella invitada, pero podría ser un elemento más para hacer de Madrid una plataforma seria e internacional de la moda.

1 comentario:

Sally McBeal dijo...

Si al final ya me interesan los entramados de la moda... sabía que este blog sería un peligro para mi. Cada artículo mantiene el interés, gracias Cucurusa