jueves, 3 de julio de 2008

De Woodstock al Bread & Butter

Ha vuelto. El salón más guarreras cool vuelve a la ciudad. Al entrar en el Bread & Butter uno tiene la sensación de entrar en el FIB o en cualquier otro festival rocanrrolero de verano que se estilan en España. Nada más llegar, me han pedido el DNI (bien, esto me ha transportado a mi adolescencia en la puerta de una discoteca). Más adelante me han colocado una pulserita, que me acompañará a la ducha y a la cama los próximos días.

Una vez dentro, bermudas, camisas por fuera, zapatillas deportivas y sombrerito; vestiditos playeros y chanclas; tejanos rotos y t-shirts deshilachadas y desgastadas; shorts y chalecos. Ah! Y las gafas de sol! Resistir el calor sofocante, húmedo y pegajoso de Barcelona es duro. Llegados al Luna Park, un stand enoooooooorme de Wrangler da la bienvenida con la música a toda castaña. De tejanos no hay ninguno, pero sí han habilitado una barra larguíiiiiisima donde calmar la sed. De todos modos, Moritz tiene un stand donde no niega a ningún náufrago una cervecita bien fresquita.

Este año no hay piscina. Según la organización, por problemas de espacio. Hay menos expositores, pero los que hay piden más metros cuadrados para montar su historia. Lo que sí hay es arena, pero no es lo mismo.... Y a la hora de comer, ¿qué tal un pollo asado? ¿O mejor aún: una paella? Lo mejor, las mesas, que recuerdan a las de las áreas de descanso de las autopistas o las del cámping. Para los que tienen más recursos, y mejor paladar, los del Bread & Butter han traído un súper chef alemán que se dedica al sushi. G-Star nos invitó a una barbacoa.

De hecho, la inauguración de esta edición lo dice todo acerca de este ambiente festivalero que trato de narrar. Eso sí, festivalero pijo, que las bermudas de las que he hablado antes no son precisamente del Pull & Bear. Pues bien, sobre el escenario, The Hives, que sonaron de maravilla y, para darles la bienvenida, explosiones, luces y demás. El público, unos 2.000 invitados, todos ellos del mundillo fashion, estuvo totalmente entregado, como si estuviese viendo a los Rolling Stones. Ni desfiles, ni modelos, ni tortas. Esto es el Bread & Butter, esto es la moda urbana.

Por la noche más, of course, pero más rollo Ibiza. La gente se peina, se zurce el tejano, se coloca la camisa por dentro y se va de fiesta. Las chicas cambian el vestido playero y los shorts por otros, que vienen a ser lo mismo, pero con Swarovski. Todo para ver a Colcci, J.Lo, Custo o Puma.

En definitiva, en el Bread & Butter, se está o no está. Todavía hay muchos que no entienden esta feria y algunos que no creen en ella. Aquí se trata de pasarlo bien y conocer gente, que es lo mismo a lo que se aspira cuando uno se va de summerfestival, eso sí, con la diferencia de que está todo el mundo fashion y puede resultar que, hablando con el uno y hablando con el otro, uno consiga un contacto que más adelante se materialice en una colaboración y después en un nosequé y de una cosa saltamos a otra, se coincide con nosequién que propone algo... y así hasta que se quiera hacer durar.

Se vende imagen, nada más. Pero es el valor que la gente le de a esa imagen lo que les moverá más tarde a comprar y a gastar. No nos engañemos, el rollo puede ser muy tirao, pero el business es el business. Casi 900 marcas de primera línea y más de 90.000 visitantes no pueden estar tan equivocados.

2 comentarios:

ninalomo dijo...

y tanto que se vende imagen.... y más parafernalia que montan los stands.. como el de converse.... o cualquier otro por poner ejemplos...

he aguantado 40 minutos esta tarde allí.. no más. he llegado, he cogido mi pack de bienvenida, me han apretado la pulsera como nunca (ahora te entiendo porqué te la quitaste) y cuando he intentado avanzar entre la masa de gente (porque no tiene otro nombre salvo "masa"), me he dado cuenta de que no iba a poder prestar atención a nada... y tal y como he entrado, abanico en mano, he salido a través de la cola interminable de taxis hasta el metro.....

otro año más de masificación, imagen, últimos modelos y moderneo variopinto.... pero y lo que mola decir "he ido al BBB".... en fin...

:D

Patri dijo...

me quedo encantada con tú crónica, dan ganas de vivirlo intensamente y sobre todo ir, como se tiene que ir, consciente que es Bread and Butter, nada más. UN beso enorme